Herramientas para recuperar la calma en momentos de intensidad emocional (parte 2)

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En el post anterior, revisamos algunas claves sobre la preparación adulta para acompañar las emociones de los chicos con TEA. Hablamos también de los ajustes en la comunicación, en el entorno y en la interacción como claves previas y protectoras de su estabilidad emocional. Si te perdiste esta entrada, puedes leerla aquí.

Una vez que ya hemos revisado todos estos protectores (descritos en la entrada anterior) y consideramos que están bien ajustados, en esta ocasión nombraremos algunas otras cosas que se pueden tener en cuenta para acompañar momentos de desregulación emocional.

Mantener la calma: a medida que el adulto se calma, el niño tendrá más facilidad para encontrar un espacio seguro y tranquilo para relajarse, será más fácil para él encontrar ese camino de la calma. Por lo tanto, es fundamental partir de la base de nuestra calma. Esto requiere de un trabajo personal adulto (que parte de nuestro autocuidado).

Otro aspecto importante es estar atentos para detectar los primeros signos de nerviosismo o enfado (antes de que se produzca el estallido), es en ese primer momento cuando van a ser útiles los recursos que describimos a continuación. En el momento en el que se ha desencadenado la crisis, lo más importante es reducir (o eliminar) nuestro lenguaje, acompañarle desde nuestra tranquilidad en su desahogo, cuidando el espacio para que no se dañe a sí mismo ni a los demás. Una vez pasada la crisis, podemos retomar y emplear las estrategias y herramientas.

Las herramientas se enseñan en momentos de calma, no en el momento del conflicto. Es un aprendizaje que se tiene que ir dando cada día en espacios tranquilos y de juego, para que pueda ir aprendiéndolas en el mejor momento en el que el cerebro aprende: cuando está relajado y en placer. Sólo así, estas herramientas serán eficaces cuando las necesiten en momentos de mayor intensidad emocional.

Algunos recursos que puedes emplear, para ti 😉 y para los niños son:

Recursos sensoriales

Tener acceso a recursos sensoriales. Les ayuda tener elementos sensoriales en una caja (que podéis rotular con un pictograma y cartel como “LA CAJA DE LA CALMA”).

Kit calmante
Imagen extraída del blog “El sonido de la hierba al crecer” de Anabel Cornago.

Pueden ser bolas blanditas para apretar, papeles para rasgar o arrugar, pompones para lanzar, pomperos, globos con diferentes semillas o materiales variados dentro para crear sensaciones táctiles, cojín para apretar, plastilina para modelar, cuerdas o tiras para ver su efecto al moverlo frente a los ojos, juguete con sonido relajante para él…

La creatividad es importante en este punto y, sobre todo, observar al niño para saber qué objetos pueden ser reguladores para él.

Concentrarse en la respiración

Puedes emplear por ejemplo piedras como elemento facilitador y visual (“Las piedras de la respiración”). Ponemos un bote con piedras a la derecha del niño, y un bote vacío a su izquierda, le invitamos a ir moviendo las piedras de derecha a izquierda mientras hace una respiración, una por cada movimiento.

También podéis tener “mandalas de meditación”, se trata de seguir con el dedo un recorrido mientras se respira lentamente. Hay algunos en internet para imprimir, o algún libro que me parece interesante (ej. “Mis primeras actividades de calma y concentración” de EDEBE).

Emplear ejercicios de libros y técnicas de meditación y relajación

Por ejemplo:

Prácticas de yoga

A nosotras nos funcionan muy bien estos libros (puedes practicar con tu peque con el libro o escanear, recortar y plastificar cada postura para tenerlas en tarjetas e ir escogiendo en cada sesión de yoga un número concreto. Solemos comenzar con dos o tres y vamos ampliando poco a poco). Funciona muy bien con todos los niños con los que lo estamos trabajando, les encanta y lo emplean como recurso de autoregulación con el tiempo.

Beber agua

Un gesto tan sencillo puede ayudar calmar a los niños en la antesala de la ansiedad.

Escuchar una música que al niño le relaje

En este enlace podéis observar cómo la familia de Darío acompaña un duro momento con este recurso (con una de sus canciones favoritas).

Emplear ejercicios adaptados de tensión/distensión

En el siguiente enlace tenéis un recurso muy útil de Anabel Cornago, de apoyo visual para practicar ejercicios de relajación muscular: https://elsonidodelahierbaelcrecer.blogspot.com/2015/07/tecnicas-de-relajacion-frente-la.html

Ofrece un abrazo, caricia, masaje, sin forzarlo

Crear un rincón de la calma

Se trata de crear un rincón al que los niños pueden acudir cuando se ven desbordados por alguna emoción, evitando así que el desborde llegue a conductas que puedan dañarles o dañar a otros.

Con nuestro acompañamiento adecuado, les puede servir para que vayan identificando sus emociones y las sensaciones corporales asociadas, a la vez que pueden descubrir cómo gestionarlas mejor. No les obligamos a ir a ese lugar, NO es un rincón de pensar. Nada que ver con ese recurso conductista, nada eficaz y nada respetuoso con los niños.

Nosotros simplemente les invitamos a ir a ese lugar, donde tienen todos los recursos que hemos mencionado con anterioridad (caja de la calma, colchoncillo, cojines, rueda de opciones, cuentos…). Una vez en este lugar, tienen a su alcance las herramientas que les ayudarán a recuperar la serenidad. En muchos casos necesitan que los acompañemos y nos quedemos cerquita, en otros casos, nos pedirán que les dejemos solos hasta que recuperen la serenidad. Una vez que está calmado, podemos encontrar soluciones más eficaces al conflicto.

Es un lugar co-creado con ellos, para que sean partícipes de este recurso valioso. Incluirán las cosas que son importantes para ellos y que les genere placer, así como alguno de sus intereses más placenteros.

Imagen extraída de la página www.ocupatea.es

La Rueda de la Calma

Todos los recursos de los que hemos hablado se pueden recoger en la RUEDA DE LA CALMA. Se trata de una herramienta de Disciplina Positiva que ayuda a recordar diferentes acciones (opciones que se muestran de forma visual para facilitar la toma de decisiones y elección), que les ayudará a canalizar emociones intensas como la ira, la rabia, el enfado, la frustración, la ansiedad…

¿Cómo usarla?

Nos sentamos con el niño en un momento tranquilo y relajado, en el que esté receptivo y elaboramos una lista con las cosas que puede hacer cuando está empezando a mostrar signos de malestar emocional, y que sustituya a comportamientos más disruptivos. Es un recordatorio de acciones que le pueden ayudar a recomponerse y recuperar la calma.

Es importante observar y conocer muy bien al niño para tener claros sus reguladores y las cosas que le pueden ayudar, además del trabajo previo que hemos realizado de entrenamiento en actividades de relajación. Es muy importante la parte de observación (en otra entrada os hablaré con más detalle de la importancia y pasos para convertirnos en los mejores observadores, punto de partida del acompañamiento con nuestros niños).

Después imprimimos el círculo (aquí puedes descargar una plantilla que te hemos preparado), escogemos entre 4-8 opciones y dividimos el círculo en tantas porciones como hayamos escogido.

Después dibujamos o incluimos los pictogramas que los representan y la montamos como en la imagen:

Ejemplo rueda de la calma

Puedes descargar diferentes pictogramas desde este enlace en la página de Arasaac.

Cuando el niño comienza a mostrar signos de malestar emocional o desregulación, puede recurrir a su rueda (en muchos casos necesita que nosotros se lo mostremos y le acompañemos) para escoger una o varias de las acciones que le pueden ayudar a gestionar esa emoción, y ponerla en práctica (recordad que previamente estas acciones han sido practicadas en el “gimnasio de las emociones”).

También como papá, profesor o terapeuta (adulto acompañante) puedes crear tu propia rueda de la calma. Puede ayudarte a encontrar una solución y un camino hacia la calma, cuando estés en los primeros momentos a punto de “perder los papeles”, ya que nuestros chicos lo necesitan para su bienestar (y para el tuyo, claro). Pruébalo y nos cuentas.

Esperamos que te resulten útiles estos recursos. Cualquier duda o comentario serán muy bienvenidos. Entre todos co-creamos una red de recursos que puedan ser valiosos para muchas familias.

Un abrazo,

Alicia Rodríguez

Equipo de AliTEAndo

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3 comentarios en «Herramientas para recuperar la calma en momentos de intensidad emocional (parte 2)»

  1. Uauuuh! Un montón de recursos. Voy a empezar a usarlos yo como adulto, que seguro que me viene bien en esos momentos «volcán». Mil gracias por todo lo que aportas

    Responder
    • Hola África, especialmente importante es poder tener la visión de «carrera de fondo», empezar de a poquitos y poder ir incorporando nuevas rutinas que puedan generar algunos cambios. La clave está en poder listar las cosas más prioritarias que te gustaría hacer de otro modo, y escoger una o dos, ponerte con ello y poco a poco ir ampliando los focos de cambio. Es un poco abrumador al principio, pero si no perdemos de vista la organización y el «ir poco a poco», el progreso va a ir llegando. Mucho ánimo y foco para continuar con éste proceso!! Cualquier duda, estamos a tu disposición. ¿Por dónde vas a empezar? ;))

      Responder

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