Lenguaje y sintonía emocional

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Rapport, significa “compenetración, sintonía” y es una técnica que usamos en comunicación para generar confianza entre dos personas y crear el ambiente sano y respetuoso necesario para que colaboren entre ellas.

La comunicación entre las personas no siempre resulta fácil. Recuerdo que hace algunos años estuve, por motivos familiares, en Aktau (Kazajstán) y todos los días me recogía una persona que me trasladaba en coche por la ciudad. Su aspecto físico invitaba a poca conversación, ya que era de rostro frío y serio, muy alto y con unos brazos que parecían estar hechos de acero. Para colmo, Renat, que así se llamaba, no hablaba nada de inglés y yo apenas sabía decir “gracias” en ruso. La excusa perfecta para no abrir la boca en todo el trayecto.

Pero entonces descubrí que para que exista la conexión entre las personas, no es necesaria la participación de las palabras tal y como las entendemos. A veces, no resulta indispensable tener un decodificador lingüístico para comprender lo que dice el otro, sino que poniendo el foco de atención es su comunicación no verbal, en sus gestos, emociones, mirada y expresiones somos capaces de interpretar sin problemas todo su mensaje, sin necesidad de atender a los sonidos que salen de su boca.

“Cuando le damos prioridad al lenguaje corremos el riesgo de aislar a aquellos que no se expresan como nosotros”

Cuando le damos prioridad al lenguaje y le nombramos “abanderado de la comunicación y el entendimiento entre las personas”, corremos el riesgo de aislar a todos aquellos que no se expresan como nosotros, a nuestro ritmo y usando nuestros mismos códigos, obviando otras formas de interactuar que pueden resultar como mínimo tan válidas como las nuestras.

Renat, fue campeón olímpico de kárate y ganó infinidad de medallas a nivel nacional. Casado con 3 hijos, tenía un club deportivo, con ciertos problemas económicos y por eso tenía un segundo empleo como chófer. Tenía miedo a volar en avión, desde pequeño tenía vértigo y creía que por ahí le venía la inseguridad. Hablamos de sus deportes favoritos, de mi trabajo y aficiones, de España y de mil cosas más. Rompimos las barreras existentes y creamos nuestras propias normas, válidas solo para nosotros, porque el resto de personas que había en el coche apenas hablaban con él.

La clave fue hablarle de cosas de su interés. Observé que ese aspecto frío inicial iba desapareciendo cuanto más le hablaba de deportes, familia y todo lo que ya conocía de su mundo. Sonreía cada vez más. Eso hizo que se mostrara tal y como era y que la barrera inicial desapareciera casi por completo.

¿Y qué pasa cuando no le das prioridad al lenguaje?

Recuerdo mi primera experiencia con el mundo de la diversidad funcional. Apenas tenía 20 años y estuve de prácticas un verano en PROMI. El primer día no entraba en mi cabeza cómo los monitores y educadores podían comunicarse con las personas que estaban allí. Yo no les entendía nada. Aunque parezca increíble al tercer día, un simple gesto ya era suficiente para captar su ironía y sentido del humor. En este caso, la clave que me abrió de par en par la puerta de la conexión emocional no fue acudir a los temas de interés como con Renat, que también me resultó útil, sino que fueron las carcajadas y la paciencia. El verlos reír de forma descontrolada, me hizo ver que merecía la pena pararse más y centrar todos mis sentidos en ellos como mejor vía de entender mis propias limitaciones.

Eso me hizo descubrir un grupo de personas maravillosas, con unos valores fuera de lo común y con los que la risa me ofrecía un puente maravilloso para comunicarnos. Gracias a contarles historias personales divertidas y mostrar mi lado más infantil pude entrar en su mundo.

“Cuando cambias tu escala de prioridades comunicativas todos tus sentidos se ponen a tu disposición para conectar con la persona que tienes delante”

Alex Calvache

Y es que cuando cambias tu escala de prioridades comunicativas todos tus sentidos se ponen a tu disposición para conectar con la persona que tienes delante. Da igual que no hable tu idioma, que tenga parálisis cerebral o dificultad lingüística. Para mí, la clave está en la voluntad de conexión, necesaria para vencer cualquier obstáculo que exista.

Cuando hablas con un chico con asperger o con autismo de alto funcionamiento, es posible que sientas algo parecido a lo que experimenté yo en Aktau o en Promi. ¿Y qué hago ahora? ¿Qué puedo hacer para mantener una conversación? Rápidamente se nos abren dos opciones: mirar para otro lado o descubrir a la persona que tienes delante.

Si decides hablar con él, no olvides que hay dos maneras para conectar que te van a facilitar mucho el camino: Descubrir las cosas de su interés y profundizar en ellas y sobre todo hacerle reír y tener paciencia. La sonrisa es el mejor vehículo que tenemos para llegar a lo más íntimo y profundo de cada persona. ¡¡No te canses de usarla!!

En el ámbito familiar y en concreto en el entorno del Trastorno del espectro autista, la falta o limitación lingüística puede ocasionar cierta desconexión entre padres e hijos, haciendo que la flexibilidad de la sintonía, ese hilo invisible que nos une a las personas, el mismo que me unió a Renat en Aktau, se vuelva rígido y tenso sin saber qué hacer para lograr acercarme un poco más a mi hijo. Una sonrisa y el contacto físico (siempre que sea posible) ayuda a que se hilo se vuelva de seda.

Por último, recuerda que, cuando logras tener conexión con tu hijo los beneficios son enormes:

  • Te conectas con su modo de pensar o de actuar, abriéndose un acceso a su mundo interior por el que puedes colarte.
  • Desaparecen las barreras y muros que nos hacen imposible acceder a sus sentimientos y necesidades.
  • El tiempo parece pararse…y eso no tiene precio.

Álex Calvache. Equipo de Aliteando
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2 comentarios en «Lenguaje y sintonía emocional»

  1. Muchas veces sobran las palabras, y otras veces por muchas palabras no hay ni conexión ni entendimiento. Las personas están lejísimos una de la otra aunque estén cerca físicamente.
    Me parece un artículo muy interesante pero mi duda es¿ Cómo consiguió el protagonista saber tanto de Renat?

    Responder
    • Hola Yolanda!!La verdad es que como comentó en el post mi propósito fue alejarme de las palabras como vehículo de conexión. Lo que usamos Renat y yo fueron los gestos, la comunicación no verbal, la paciencia y mucha creatividad. A pesar de eso, había veces que nos reíamos porque no lográbamos entendernos. Pero los dos aprendimos mucho de esa experiencia. Un abrazo!

      Responder

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